Beneficios de la semillas de chía

Son muy nutritivas, muy fáciles de añadir a la dieta y no requieren de preparación, las semillas de chía son el alimento que tienes que incorporar ya a tu dieta.

Esta semilla comestible proviene de una planta que crece en el desierto, la Salvia hispanica, un miembro de la familia de la menta que crece abundantemente en el sur de México.

En la antigüedad, estas semillas eran un componente principal de la dieta azteca y Maya, y eran la ración básica de supervivencia de los guerreros aztecas. Se creía que 1 cucharada de estas semillas, podía mantener en pie a una persona durante 24 horas seguidas (más info en semillaschia.net).

Pero además de utilizarlas por su aporte energético, los aztecas también reconocieron sus muchos beneficios medicinales. Su gran riqueza en ácidos grasos omega-3, fibra, calcio, fósforo, magnesio, manganeso, cobre, hierro, molibdeno, niacina y zinc las hacen perfectas para ayudar en un montón de dolencias y síntomas.

Un aporte adecuado de Omega 3 es importante para la buena salud de nuestro corazón y para equilibrar los niveles de colesterol. La chía es la fuente vegetal más rica de este ácido graso saludable.

Las semillas de chía absorben hasta 10 veces su peso en agua, y crean un gel alrededor. La investigación sugiere que esta reacción también ocurre en el estómago, retardando el proceso por el cual las enzimas digestivas descomponen los carbohidratos y los convierten en azúcar. Esto nos ayuda a mantenernos más hidratados y a reducir el nivel de azúcar en sangre. También ayudan a mantenernos saciados, y por lo tanto, a perder peso.

También puede ayudar en el transporte de minerales por el cuerpo, reduciendo el estrés, ayudando a construir unos huesos fuertes, e incluso regular los latidos del corazón.

Dos cucharadas de semillas de chía contienen cuatro gramos de proteína, pero no es una fuente de proteínas completa. Esto significa que la proteína de la chía carece de algunos de los aminoácidos que necesitamos para crear células. Pero si combinamos las semillas con alimentos como carnes, nueces y huevos, forma una proteína completa.

Es tan rica en antioxidantes, que las semillas no se deterioran y se pueden almacenar durante mucho tiempo sin que se estropeen.

La falta de fibra puede producir diverticulitis (la inflamación de las pequeñas bolsas que hay en el interior del intestino). Y tomar semillas de chía nos garantiza una regularidad intestinal. Su fibra soluble y la capa de gel de la semilla, mantienen el colon hidratado y aseguran el fácil movimiento de los alimentos.

Puedes incorporar las semillas en tu dieta espolvoreadas sobre el yogur, con más cereales, en barritas de granola, con ensalada, mezcladas con harina para hacer pan, rebozados, en smoothies, etc. Hay muchas maneras de incluirlas, y con todos los beneficios que tiene, sin duda merece la pena.